Arona: Yamil Omar Walls inaugura las Fiestas Mayores con un pregón lleno de poesía y con un emotivo mensaje de tolerancia

La plaza del Ayuntamiento acogió anoche (24 de septiembre) la lectura del pregón, un acto en el que el artista Yamil Omar Walls inauguró las Fiestas Mayores de Arona 2016, en honor al Cristo de la Salud y Nuestra Señora del Rosario, con un emotivo discurso de tolerancia y paz en el que poesía, recuerdos y el amor por la tierra en la que eligió vivir hace ya más de 35 años fueron el mensaje de partida para una celebración que aspira a unir a todo un municipio, con múltiples barrios y sus identidades propias, bajo el paraguas de la devoción.

Gracia López presentó un evento en el que el público, que llenó la plaza del Santísimo Cristo de la Salud, pudo ver desfilar también a las candidatas que aspiran a las tres coronas tradicionales: la de la reina de las fiestas, la infantil y la de la tercera edad. Todo, con la compañía del bel canto de la joven aronera finalista de Got Talent, Arianna Moia, y de la música del grupo de pulso y púa de la Escuela Municipal de Múisca y Danza de Arona.

El Santísimo Cristo de la Salud, alcalde perpetuo y patrón de Arona, ha recibido a peregrinos de toda la Isla durante los más de dos siglos que hace que esta obra, atribuida al imaginero Lázaro González de Ocampo, se trasladó por la cumbre y desde el norte para residir en el núcleo fundacional del municipio. Anoche, todos los núcleos de Arona plasmaron una imagen de unidad bajo el paraguas de la historia y del almácigo, símbolo de la localidad.

Las reinas de las fiestas de los diferentes núcleos subieron al escenario un fragmento del complejo puzle que suma Arona, con un relato en off que puso en valor la idiosincrasia de cada barrio y todas las singularidades que lo hacen único, pero no ajeno en esta comarca de Abona.

Con este marco, se terminó de construir el escenario para un pregón que emocionó a muchas personas en el público, ante anécdotas de hace medio siglo o el recuerdo de muchas personas dedicadas al campo, a vender el pan, cuyos nombres fueron devueltos a la vida en el escenario de las Fiestas Mayores.

El pregonero, Yamil Omar Walls, quiso transmitir un mensaje de tolerancia y de respeto a todas las culturas, etnias y creencias, con el ejemplo de su familia, de padre árabe y madre católica practicante. “Mientras en muchas regiones de la tierra cada día fructifican las guerras y los enfrentamientos, nosotros hoy, desde este maravilloso pueblo sureño, situado en una pequeña isla al borde del Océano Atlántico, estamos celebrando dos grandes símbolos divinos con los que abogamos por un entendimiento pleno de amor, paz y armonía entre todos los seres que pueblan nuestro planeta, todas las culturas y etnias, sin distinción de razas ni creencias”.

Y también, describió un municipio abierto al mundo: “siempre he pensado que Arona ha sido la posada del peregrino y del inmigrante. Si el caminante tiene la fortuna de encontrar el camino del Sur y llega a esta casa, le espera amistad y un ánimo generoso”.

El alcalde de Arona, José Julián Mena Pérez, quien recibió oficialmente al homenajeado, compartió este mensaje de acogida y recordó que “hoy, Arona es mucho más que un nombre. Es el conjunto de sus barrios, de las decenas de miles de personas que lo habitan; una suma de ilusiones que se unen en el almácigo, el símbolo de nuestro pueblo, de nuestra historia. Arona no es solo sol y playa, es cultura, tradición, vanguardia y creatividad, valores que encarna Yamil Omar Walls”.

El pregonero recitó muchos poemas dedicados a Arona y al Cristo de la Salud, algunos de grandes autores y otros, equiparados en su palabra, de esas personas ajenas a la historia. También habló de artistas de todo el mundo que se enamoraron de Arona y se quedaron aquí, de su pasado de emigrante, de roseteras, agricultores y las antiguas artes artesanales.

Y narró recuerdos de juventud en Arona, el lugar que escogió para convertirlo en su hogar de los últimos 35 años, a la sombra del roque de Vento. Porque Yamil Omar Walls tiene bastantes años más de los que aparenta y atesora una vida plena de viajero, cineasta, pintor y escultor de luz y de sombras. Yamil el artista, Yamil el cura de Guarapo. Y, desde anoche, Yamil el pregonero.

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