Los Realejos: La biblioteca de La Montaña lleva ya el nombre de su desaparecido vecino Miguel Ángel Méndez Hernández

Este miércoles 1 de agosto se desarrolló el acto de homenaje y descubrimiento de placa en la Asociación de Vecinos San Cayetano

 

El teniente de alcalde y concejal de Promoción Cultural de Los Realejos, Adolfo González, la concejala de Participación Ciudadana y Educación de Los Realejos, Sandra Pérez, y los hermanos de Miguel Ángel Méndez Hernández, descubrieron este miércoles 1 de agosto la placa con la que se da el nombre de este homenajeado a la biblioteca de La Montaña, como distinción de honor municipal aprobada por acuerdo plenario a título póstumo.

Para Adolfo González, “se rinde así sentido y merecido tributo a un entrañable vecino que destacara por su especial amor y promoción de la cultura en su entorno, dejando un amplio legado de enseñanzas y un cariño imborrable en Los Realejos en general y en La Montaña en particular”.

Miguel Méndez, conocido como el promotor del ‘Tendedero cultural’, así llamaba sus iniciativas de cara a la divulgación histórica, lectora y la escritura, nació en el núcleo realejero de La Cruz Santa en 1957, pasando gran parte de su vida y desarrollando este proyecto cultural en su querido barrio de La Montaña, donde falleció el pasado 18 de abril de 2017.

Recuerda el alcalde de Los Realejos, Manuel Domínguez, que “días después de su fallecimiento, en la edición de abril de 2017 de ‘Érase, la Ciudad del Cuento y la Palabra’ en Realejo Bajo, se rindió un sentido homenaje entre los artistas y familias asistentes a la memoria de Miguel Méndez, que siempre con su afán altruista e inquietud por la cultura tenía previsto ser colaborador de aquella cita”.

Afectado por una enfermedad infantil, la meningitis, ello nunca le privó de su inquietud por continuar adelante con sus estudios, cursando hasta el Bachiller, por la lectura y por la creación poética. Contaba incluso la influencia que había recibido de otro poeta del entorno, Juan Marrero, amigo de su padre, de quien conocía toda su obra y ello le inspiraba a crear las suyas.

‘Palabras’ y ‘Sentimientos’ fueron sus dos libros publicados, además de incluir algunos de sus versos en una ‘Antología poética’ de varios autores. Perteneció a la ‘Tertulia de Puerto de la Cruz’, conformada por un grupo de amigos amantes de las letras. En los cumpleaños de sus allegados nunca faltaron los poemas dedicados y algún libro de regalo.

El ‘Tendedero cultural’ era ya un imprescindible en las fiestas de La Montaña, desarrollándose bien en el polideportivo, en la trasera de la Asociación de Vecinos o en cualquier otro rincón del barrio, incluso a través de los micrófonos de la emisora municipal Radio Realejos, siempre en pro de la divulgación artística, cultural, histórica y de los valores sociales, con trabajos relativos a las capillas y cruces de la zona, sobre La Montaña del Fraile, sobre fotografías antiguas de Los Realejos o sobre la igualdad de oportunidades, “siempre a modo de muestrario físico para guardar en la memoria, como así vuelve a hacer su municipio con su persona y su labor siempre altruista por la cultura y su gente”, destaca Sandra Pérez.

 

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